Amén de una derrota circunstancial, Roger Federer es un tipo feliz. Desde que se sacó la mochila de Roland Garros de encima, desde que tiene el récord de Grand Slams ganados, desde que sus gemelas nacieron el año pasado, el siempre correcto suizo tiene la sonrisa fácil y responde a todo, incluyendo el presente entre signos de interrogantes de Fernando González por su presencia en el segundo 'major' del año.
"Hubiese sido más lindo para Fernando haber estado aquí. Por lo menos que esté en París. Es un gran chico y me gusta mucho, me gusta mucho su juego", señaló Federer, que no tenía demasiado claro qué tipo de lesión había marginado al "Bombardero de La Reina" del certamen en la capital española.
Además de su delicioso juego, parte de su grandeza está en ser un número uno humano, que se preocupa por sus compañeros de profesión, aunque sean una amenaza para él en su superficie menos querida como lo es el chileno. "Nunca me pone feliz ver jugadores lesionados", dice como maxima.
Le tiene fe a González
Después de preguntar a La Tercera cuál era exactamente la lesión de González, el, para muchos, mejor jugador de la historia no quiso saber nada con que se tome como un teórico beneficio para él que pueda haber un especialista menos en la capital francesa.
"Nunca puedes desearle el mal a tu oponente. No es la manera en la que me crié. Siempre creí que jugar bien y vencer a los mejores tiene que estar en tus propias manos. No quiero un cuadro fácil o partidos fáciles para ganar el título. Quiero ganarles a los mejores, sea quien sea el que esté enfrente, incluyendo a Fernando", afirmó categórico.
Si va a París, González tendrá la oportunidad de resarcirse de aquella maldita semifinal ante el sueco Robin Söderling, cuando tuvo tan a mano avanzar a la final. Para el suizo, esos cinco para el peso que le suelen faltar al connacional en torneos de máxima relevancia pueden aparecer en cualquier momento.
"Hicimos juniors juntos con él y creo que definitivamente tiene el juego para ganar grandes títulos. Siempre fue un increíble pegador. Tuvo grandes oportunidades, pero a veces es difícil hacerlo con constancia durante seis o siete partidos. Puedes hacerlo tal vez en cinco, tal vez en seis, pero ese último tus contrincantes te ponen el listón muy alto. Necesitas una actuación espectacular para eliminar a un jugador de clase mundial".
Federer intentó ponerse en la piel del chileno al sufrir tantos desencantos a apenas un paso de consagrarse y dejó una convicción de cara al futuro próximo: "Tal vez eso ha sido duro para él, pero sigo pensando que tuvo una carrera maravillosa y estoy seguro de que veremos mucho más de él".